Costo del corte láser: qué mueve realmente el precio
Pide una cotización por el mismo archivo a cinco talleres láser y obtendrás cinco cifras, a veces muy alejadas entre sí. La diferencia no es aleatoria. Casi todos los talleres construyen el precio de la misma manera; solo dan distinto peso a cada parte. Cuando conoces la fórmula, puedes leer una cotización, detectar una mala y redactar una solicitud que te consiga una buena.
La fórmula
Precio = cargo de preparación + (minutos de máquina × tarifa) + material + acabado + urgencia.
Eso es todo. Lo demás son variaciones de esas cinco líneas.
Cargo de preparación
Se cobra una vez por trabajo. Cubre cargar tu archivo, revisarlo, acomodar las piezas en la lámina, ajustar la potencia y la velocidad para el material y hacer un corte de prueba. Un taller que cobra casi lo mismo por diez llaveros que por uno no está siendo generoso con el décimo; está repartiendo la preparación.
En los trabajos pequeños domina la preparación. Una sola pieza pequeña que se corta en segundos puede costar sobre todo preparación. Por eso las piezas sueltas parecen caras por unidad y por eso conviene agrupar los prototipos cuando se pueda.
Minutos de máquina
Es el factor principal en cualquier trabajo que no sea trivial. Los talleres miden cuánto tiempo se mueve el cabezal láser y lo cobran con una tarifa por minuto.
| Láser | Materiales | Qué significa para el precio |
|---|---|---|
| CO2 | Acrílico, contrachapado, MDF, cuero, papel, metal recubierto (solo marcado) | Tarifa de máquina más baja |
| Fibra | Acero dulce, inoxidable, aluminio, latón, cobre | Tarifa de máquina más alta |
Los minutos dependen de dos cosas: cuánto recorre el cabezal y qué tan rápido puede ir con tu material y espesor. El material más grueso se corta mucho más despacio, así que el mismo contorno cuesta notablemente más en acrílico grueso que en delgado. El detalle fino (cientos de agujeros pequeños, letras, filigrana) añade recorrido y también el tiempo muerto de aceleración y desaceleración en cada esquina. El metal es rápido por centímetro con un láser de fibra; su tarifa más alta refleja el costo de la máquina, el gas de asistencia y el operador que la vigila.
Material
Se factura aparte del tiempo de máquina, salvo que aportes tú la lámina. El acrílico colado cuesta más que el abedul báltico, que cuesta más que el MDF. La lámina más gruesa cuesta más que la delgada. La chapa metálica se cotiza por peso y calidad, y el inoxidable cuesta más que el acero dulce.
Los talleres cobran la parte de la lámina que consume tu trabajo, más el desperdicio. Un acomodo ajustado ayuda, por eso un taller puede preguntar si tus piezas se pueden girar.
Acabado
Todo lo que viene después del corte es mano de obra. Retirar la película protectora del acrílico, pulir a la llama los bordes, desbarbar el metal, lijar y teñir la madera, rellenar con pintura el grabado, colocar adhesivo trasero: cada cosa es una línea en la oferta. Indica lo que necesitas y lo que no; "piezas en bruto, con la película puesta" es la respuesta más barata.
Urgencia
Un plazo corto significa que el taller tiene que mover otros trabajos, y los trabajos urgentes suelen costar extra. Algunos talleres no los aceptan. Si el plazo es real, dilo desde el principio; si no lo es, no pongas ninguno y recibirás mejores ofertas.
Qué mueve el precio
| Factor | En qué sentido empuja |
|---|---|
| Minutos de máquina | Más longitud de corte y detalle más fino, más alto |
| Material | Acero y acrílico grueso, más alto; MDF y contrachapado delgado, más bajo |
| Espesor | Más grueso se corta más lento, así que más alto |
| Preparación | Se paga una vez, así que un lote mayor reduce la parte por pieza |
| Acabado | Pulido, desbarbado, teñido y recubrimiento añaden mano de obra |
| Calidad del archivo | Un archivo que el taller tiene que reparar añade un cargo |
| Urgencia | Un plazo ajustado lo sube |
| Envío | Tamaño, peso y distancia |
Cómo llegar al extremo bajo del rango
- Envía un vectorial limpio. DXF o SVG a escala 1:1, trazados cerrados, sin duplicados, corte y grabado en capas separadas. Un taller que tenga que reparar tu archivo te lo cobrará.
- Agrupa. La preparación se paga una vez. Diez prototipos en un solo trabajo cuestan mucho menos que diez trabajos.
- Simplifica el corte. Cada agujero, muesca y letra es recorrido. Si un detalle se puede grabar en lugar de cortarlo de lado a lado, normalmente sale más barato.
- Elige la lámina más delgada si la pieza lo permite. La lámina delgada se corta mucho más rápido que la gruesa.
- Omite el acabado que no necesites. Película puesta, bordes en bruto, sin desbarbado en piezas que van dentro de una carcasa.
- Da un plazo real. No "lo antes posible". Los talleres cotizan el "lo antes posible" como urgencia aunque no lo sea.
- Consigue varias ofertas. Con el mismo archivo y el mismo material, las cifras aun así varían entre talleres por su máquina, su cola de trabajo y cuánto quieren el trabajo.
Ese último punto es la razón de ser de publicar el trabajo una sola vez y dejar que los talleres coticen, en lugar de escribirles uno por uno. Publicar es gratis. Ves la diferencia, ves los plazos de entrega y la plataforma retiene el pago hasta que confirmes que las piezas llegaron y coinciden con el archivo. La guía de precios repasa cada factor.